El Gobierno nacional avanza en los detalles finales de una nueva reducción de los derechos de exportación para el sector agropecuario y prevé oficializar la medida mediante un decreto que podría publicarse entre este martes y miércoles. La iniciativa forma parte del esquema de alivio fiscal para estimular la producción y las exportaciones.

Según trascendió desde el entorno del Ministerio de Economía, el equipo encabezado por Luis Caputo trabaja en una nueva escala de retenciones que incluirá una baja para distintos complejos productivos. Entre las primeras medidas se encuentra la reducción de la alícuota para el trigo y la cebada, que pasaría del 7,5% al 5,5%, tal como había anticipado el Presidente semanas atrás.

La decisión también contempla un cronograma gradual para otros cultivos, entre ellos la soja, uno de los principales generadores de divisas del país. Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es avanzar hacia una menor presión impositiva sobre el sector sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas.

Fuentes oficiales estiman que la medida implicará un costo fiscal cercano a los 1.200 millones de dólares. Sin embargo, consideran que parte de ese impacto podría compensarse con un incremento en la actividad exportadora y una mayor liquidación de divisas por parte del campo.

Además del paquete destinado al agro, la Casa Rosada analiza otro decreto orientado a sectores industriales, con una reducción progresiva de retenciones para distintas actividades manufactureras y exportadoras. La intención es profundizar la estrategia de baja de impuestos que el Ejecutivo viene impulsando desde el inicio de su gestión.

La expectativa ahora está puesta en la publicación oficial de la normativa, que podría concretarse en las próximas horas y marcar un nuevo capítulo en la relación entre el Gobierno y uno de los sectores más influyentes de la economía argentina.