Una organización que simulaba prestar servicios médicos quedó bajo investigación judicial tras descubrirse que atendían a pacientes con falsos médicos y emitían certificados utilizando matrículas robadas.

El operativo terminó con cinco personas detenidas en González Catán y una causa que ahora intenta determinar la magnitud de la maniobra.

De acuerdo con la investigación, detrás de la fachada funcionaba una supuesta clínica donde varios integrantes de la banda se hacían pasar por médicos y empleados administrativos. Además, también operaban ambulancias y farmacias sin ningún tipo de habilitación oficial.

La causa comenzó luego de la denuncia presentada por una médica verdadera, la doctora Robina Neira, quien detectó que estaban utilizando su sello profesional y su matrícula sin autorización para confeccionar documentación médica falsa. A partir de esa presentación, los investigadores empezaron a reconstruir el funcionamiento de la red ilegal.

Con el avance de la pesquisa, los detectives descubrieron que más de 50 médicos podrían haber sido víctimas del uso indebido de sus datos profesionales para la emisión de recetas y certificados adulterados.

Durante los allanamientos realizados se secuestraron recetarios, historias clínicas, sellos y documentación considerada clave para la causa. También se investiga si el dinero utilizado para sostener el funcionamiento de la falsa clínica provenía de robos cometidos bajo la modalidad “piratas del asfalto”.

Fuentes ligadas al expediente señalaron además que entre los detenidos habría personas con antecedentes por delitos graves. Ahora la Justicia busca establecer desde cuándo operaba la organización y cuántos certificados médicos falsos llegaron a circular.