Lo que empezó como un simple intento de identificación terminó convertido en una escena de película: patrulleros destrozados, tiros, una fuga desesperada y un operativo que mantuvo paralizada a parte de Junín durante varios minutos. Un hombre terminó detenido tras una persecución frenética que recorrió calles de la ciudad y se extendió hasta las rutas 65 y 188.

Todo se desató cuando efectivos policiales detectaron un Volkswagen Vento gris que circulaba sin patente y en actitud sospechosa. Al intentar frenarlo para identificar a los ocupantes, el conductor pisó el acelerador y escapó a toda velocidad, desatando una cacería policial que fue sumando móviles a medida que avanzaba.

La persecución se volvió cada vez más violenta. El automovilista cruzó semáforos, realizó maniobras peligrosas y estuvo a centímetros de provocar choques contra otros vehículos que circulaban por la zona. En medio del caos, incluso embistió móviles policiales que intentaban encerrarlo para ponerle fin a la fuga.

La secuencia más tensa ocurrió cuando el operativo llegó a las inmediaciones de la Ruta Provincial 65. Allí, varios patrulleros lograron rodear parcialmente al vehículo, pero el conductor volvió a intentar escapar chocando de frente contra uno de los móviles. Fue en ese momento cuando se escucharon disparos que quedaron registrados en videos filmados por vecinos y automovilistas que observaban la persecución.

Testigos aseguraron que la fuga se extendió durante unos diez kilómetros y que la Policía desplegó un operativo cerrojo para evitar que el sospechoso escapara hacia otra localidad. Finalmente, tras quedar acorralado y con el auto seriamente dañado, el hombre fue reducido y detenido por los efectivos.

El detenido es oriundo de Tucumán y el vehículo presentaba irregularidades en la documentación y en la identificación. La Justicia ahora intenta determinar si el sospechoso actuaba solo y cuál fue el verdadero motivo por el que decidió escapar de manera tan violenta.