La Jefatura de la Policía de la provincia de Buenos Aires puso en marcha un endurecimiento de los controles sobre los efectivos que se encuentran con licencia médica y, al mismo tiempo, desarrollan actividades laborales privadas. La medida busca reforzar la fiscalización del uso de las licencias y sancionar posibles irregularidades.
La disposición establece que, cuando un jefe de dependencia detecte que un policía bajo la modalidad de Reposo Ambulatorio Terapéutico (RAT) está realizando un trabajo remunerado, deberá iniciar un sumario administrativo, dar intervención a la Auditoría General de Asuntos Internos y, si corresponde, realizar la denuncia ante la Justicia. Además, tendrá que reunir pruebas, labrar actas e incluso efectuar inspecciones para documentar el caso.
El instructivo también aclara que las actividades recreativas o deportivas realizadas durante la licencia no quedarán automáticamente prohibidas, aunque deberán ser evaluadas por la Dirección de Sanidad para determinar si son compatibles con el estado de salud que motivó el reposo médico.
Otro de los puntos destacados es el recordatorio sobre la obligación de asistir a las Juntas Médicas. La normativa vigente considera como una falta grave la inasistencia injustificada a esas evaluaciones, por lo que las autoridades instaron a las dependencias policiales a controlar estrictamente su cumplimiento.
La resolución ya fue distribuida a todas las áreas de la fuerza y tendrá aplicación inmediata. Con esta decisión, el Ministerio de Seguridad bonaerense busca fortalecer los mecanismos de control sobre las licencias médicas y garantizar que sean utilizadas exclusivamente para la recuperación del personal policial.


