Cuatro ciudadanos chilenos y un argentino fueron detenidos acusados de integrar la banda que entró a robar en la casa de la familia de Juan Martín del Potro en Tandil.
La investigación avanzó tras el análisis de cámaras de seguridad, una multa de tránsito, teléfonos intervenidos y hasta rastros de sangre que aparecieron durante las pericias.
Según la causa, los sospechosos habrían actuado de manera organizada y utilizaron un Chevrolet Astra bordó para movilizarse antes y después del golpe. Los investigadores reconstruyeron el recorrido del vehículo mediante registros del Centro de Monitoreo y cámaras privadas, lo que permitió seguirles el rastro durante varios días.
El robo ocurrió cuando la vivienda estaba vacía. Los delincuentes ingresaron tras romper una ventana y se llevaron dinero, joyas, relojes y distintos objetos personales vinculados a la carrera deportiva del extenista, entre ellos recuerdos y elementos de enorme valor sentimental.
Uno de los datos que terminó siendo clave para la investigación fue una infracción de tránsito vinculada al auto utilizado por la banda. A partir de ese detalle, la Justicia avanzó con el rastreo de antenas telefónicas y la intervención de celulares que ubicaron a varios de los acusados en la zona del hecho.
Además, durante las pericias aparecieron manchas de sangre que ahora serán analizadas para determinar si pertenecen a alguno de los detenidos y confirmar su participación en el robo.
De acuerdo con los investigadores, la organización también estaría vinculada a otros robos cometidos contra deportistas de elite en el exterior. Mientras tanto, la causa sigue abierta y no descartan nuevas detenciones en las próximas horas.


