La crecida del mar volvió a generar daños en Monte Hermoso y encendió la alarma por el estado de la costa. El avance del agua afectó distintos sectores de la costanera y el municipio comenzó a evaluar qué medidas tomar para proteger especialmente los 600 metros ubicados frente al centro de la ciudad, considerados el sector más vulnerable.
Ante esta situación, el municipio consulta y trabaja junto a especialistas del Conicet, la Universidad Nacional del Sur y el Instituto Argentino de Oceanografía para determinar qué tipo de intervención permitiría proteger la zona sin generar consecuencias negativas sobre la dinámica natural de la playa.
Entre las alternativas que se analizan aparece la posibilidad de construir defensas costeras. Sin embargo, los técnicos advierten que este tipo de estructuras puede modificar el movimiento de la arena. Por eso, antes de avanzar con una obra de mayor alcance, se busca establecer cuál sería la solución más adecuada y qué recursos económicos serán necesarios para poder llevarla adelante.
El temporal afectó distintos puntos de la costanera, entre ellos accesos y rampas que permiten llegar a la playa. También sufrió daños el paseo lineal, una de las zonas más transitadas del frente costero.
El problema se suma a los efectos que dejaron anteriores temporales. La falta de arena en determinados sectores hace que cada nueva crecida tenga un impacto mayor sobre la infraestructura cercana al mar.
Desde el municipio explicaron que el tramo céntrico presenta una situación particular porque se encuentra en una zona más baja y muy próxima al área urbana. Por ese motivo, buscan definir una intervención que permita protegerlo sin alterar de manera negativa el comportamiento natural de la playa.
Mientras se estudia una obra de mayor alcance y se analiza cómo conseguir los recursos necesarios para ejecutarla, las primeras tareas están destinadas a recuperar los accesos, limpiar los sectores afectados y garantizar que la playa pueda seguir siendo utilizada.


