Una convocatoria laboral en un bazar de Moreno reunió a miles de personas que buscan una oportunidad de empleo. La empresa ofreció apenas 30 vacantes, pero la cantidad de interesados desbordó todas las expectativas y dejó una imagen impactante, con una fila que se extendió por más de diez cuadras.
La escena reflejó la dificultad que atraviesan quienes intentan acceder a un trabajo en medio de una situación económica complicada. Desde temprano, hombres y mujeres se acercaron con la esperanza de entregar sus datos y quedar seleccionados para alguno de los puestos disponibles.
Entre los postulantes había jóvenes que buscan ingresar al mercado laboral, personas que perdieron sus empleos y trabajadores que necesitan cambiar de actividad para mejorar sus ingresos.
Uno de los testimonios más fuertes fue el de una joven que llegó a la convocatoria después de cumplir un turno nocturno de doce horas en un maxikiosco. Según contó, cobra $800.000 por mes, trabaja todos los días y llevaba 15 jornadas consecutivas sin descanso.
Su relato expuso otra cara del problema: incluso quienes tienen trabajo enfrentan condiciones exigentes y salarios que consideran insuficientes para sostener sus hogares.
La cantidad de postulantes frente a una oferta tan limitada dejó una postal contundente. Por cada oportunidad disponible, había una multitud esperando ser escuchada.
Diez cuadras de fila para conseguir uno de los 30 empleos ofrecidos. Una imagen que volvió a poner en evidencia la presión que existe sobre el mercado laboral y la necesidad de miles de personas de encontrar una fuente de ingresos estable.


