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El diputado nacional Máximo Kirchner encabezó un acto en el microestadio de Lanús bajo la consigna “Cristina Presidenta”. Durante su discurso, recordó el legado político de su padre, destacó su responsabilidad como dirigente y llamó a aprender de las experiencias del pasado para evitar que el peronismo vuelva a concurrir dividido a una elección.

A 16 años del fallecimiento del expresidente Néstor Kirchner, Máximo Kirchner encabezó este martes un acto en Lanús, donde reivindicó el legado político de su padre y dejó un mensaje sobre la responsabilidad de los dirigentes y la necesidad de construir una alternativa política. El encuentro se realizó bajo la consigna “Cristina Presidenta” y contó con la participación de militantes y referentes del kirchnerismo.

Durante su discurso, el diputado nacional recordó una de las etapas de mayor crecimiento político y económico del kirchnerismo y destacó un dato vinculado con la evolución del riesgo país durante la presidencia de Néstor Kirchner.






“¿Saben en qué momento la Argentina tuvo el riesgo país más bajo de su historia? En enero de 2007, 184 puntos”, expresó Máximo, al mencionar el indicador económico para poner en perspectiva aquel período de gobierno.

CRITICAS A MILEI

El diputado además cuestionó con dureza al presidente Javier Milei por la pérdida de puestos de trabajo, la recesión y el endeudamiento que atraviesa la Argentina. Además, defendió a Cristina Fernández de Kirchner y reclamó que el esfuerzo económico deje de recaer sobre los trabajadores.

Durante su discurso, criticó al Presidente por su actitud frente a la crisis social y económica. “Sería bueno que en vez de faltarle el respeto a los argentinos y argentinas que la están pasando mal, reconozca los errores de sus extrañas teorías económicas y ponga al país otra vez en el rumbo correcto”

En ese sentido, cuestionó que Milei se burle de la situación que atraviesan los sectores más golpeados por las políticas económicas. “Se cree muy piola desde la Casa Rosada riéndose de su pueblo”, y advirtió sobre el creciente endeudamiento de las familias, las provincias y el Estado nacional, y cuestionó que se les siga exigiendo un mayor esfuerzo a quienes trabajan para llegar a fin de mes.

“Es hora que el esfuerzo lo hagan los que más tienen y no aquellos que vienen siendo saqueados desde hace 10 años. Porque en la Argentina hay un problema de ingresos”, manifestó, al reclamar una discusión sobre la distribución de los recursos.

Otro de los ejes fue el aprovechamiento de los recursos energéticos del país. Cuestionó que el crecimiento de Vaca Muerta y su aporte al superávit comercial no se traduzcan en mejoras para la población

“Vaca Muerta debería representar uno de los ejes para el desarrollo argentino, con gas barato para sus empresas, para que puedan producir, para que puedan crecer”, señaló.

Asimismo, cuestionó la orientación internacional del Gobierno de Milei, a la que calificó de “entreguista y cipaya”, y expresó su rechazo a las privatizaciones y a la pérdida de control sobre activos estratégicos.

Uno de los ejes centrales del discurso estuvo dedicado a la trayectoria política de Néstor Kirchner y a su manera de entender la militancia. Máximo destacó que la construcción política requiere tiempo, compromiso y perseverancia.

“Néstor era un dirigente político que nunca dejó de ser militante y entendió que las cosas no se construyen de un día para otro”, afirmó.

Con esas palabras, el diputado reivindicó una forma de hacer política basada en la participación y el trabajo sostenido, en lugar de esperar resultados inmediatos. La referencia a su padre también funcionó como una reivindicación de su trayectoria, desde sus primeros años de gestión en Río Gallegos hasta su llegada a la Presidencia de la Nación.

EL RECUERDO DE UNA ELECCIÓN CON TRES LISTAS

Máximo Kirchner también hizo referencia a un antecedente político que tuvo como escenario el mismo microestadio de Lanús, al recordar una etapa en la que el peronismo no logró alcanzar un acuerdo y se encaminó hacia una elección con tres listas.






“Estamos en el microestadio de Lanús hace 24 años, donde un congreso del peronismo no lograba ponerse de acuerdo y el PJ marchaba a una elección con tres listas”, recordó.

A partir de ese episodio, planteó la importancia de tener presente las experiencias anteriores para no repetir los mismos errores. En ese sentido, vinculó aquella situación con el escenario político actual y con el lugar que ocupa Cristina Fernández de Kirchner dentro del movimiento.

“Lo recuerdo teniendo la inteligencia en el presente, teniendo a Cristina, que no nos vuelva a pasar lo mismo”, expresó.

La referencia histórica se convirtió así en uno de los pasajes políticos del discurso, con un mensaje orientado a la construcción colectiva y a la necesidad de tomar decisiones a partir de las lecciones que dejó el pasado.

“La responsabilidad” como eje de la vida política de Néstor

Otro de los fragmentos destacados estuvo dedicado al concepto de responsabilidad, una palabra que Máximo aseguró haber identificado permanentemente en la trayectoria de su padre.

“En cada palabra que lo escuchaba no dejé de pensar nunca, incluso cuando lo veía como hijo, porque también lo soy, que era una palabra que lo atravesó toda la vida, que es la responsabilidad”, manifestó.

El diputado profundizó esa idea al repasar los distintos cargos que ocupó Néstor Kirchner y sostuvo que nunca se apartó de las obligaciones que había decidido asumir.

“Nunca, en ningún momento se alejó de las responsabilidades que decidió asumir cuando el pueblo así lo decidía. Responsabilidad como intendente de Río Gallegos, responsabilidad como gobernador de Santa Cruz y finalmente responsabilidad como presidente de todos los argentinos y argentinas”, señaló.

De esa manera, Máximo puso el acento en la continuidad de una trayectoria política que comenzó en el ámbito municipal, pasó por la gobernación santacruceña y culminó con la llegada de Néstor Kirchner a la Casa Rosada en 2003.

En el cierre de esa reflexión, el referente de La Cámpora cuestionó una concepción de la responsabilidad que, según planteó, implica renunciar a las aspiraciones de transformación política y social.

“Sin embargo, algunos piensan que la responsabilidad es no soñar, es no dar las peleas que hay que dar, es no imaginar una realidad diferente para su pueblo”, sostuvo.

La frase sintetizó uno de los conceptos centrales de su intervención: la idea de que asumir responsabilidades políticas no significa abandonar los objetivos ni dejar de disputar los cambios que se consideran necesarios.

HOMENAJE CON PROYECCIÓN POLÍTICA

Bajo la consigna “Cristina Presidenta”, la convocatoria combinó el homenaje al expresidente con una reivindicación de la figura de Cristina Fernández de Kirchner y un mensaje sobre la construcción política del peronismo.

A lo largo de su discurso, Máximo Kirchner enlazó recuerdos personales de su padre con referencias a su trayectoria institucional y a episodios de la historia del justicialismo. La militancia, la responsabilidad y la necesidad de aprender de las experiencias anteriores fueron los ejes de una intervención que buscó mantener vigente el legado de Néstor Kirchner y proyectarlo sobre los desafíos políticos del presente.