La expresidenta concedió una entrevista al diario estadounidense en la que habló de su condena, apuntó contra el gobierno de Javier Milei y pronosticó una derrota de Donald Trump. También reconoció errores del peronismo y dejó abierta la posibilidad de volver a competir por la Presidencia.
Cristina Fernández de Kirchner volvió a ocupar espacio en la prensa internacional con una entrevista publicada por The Washington Post. La conversación se realizó en su departamento de San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, donde cumple prisión domiciliaria, y dejó varias definiciones sobre su presente judicial y sus expectativas políticas.
Uno de los pasajes que más repercusión generó fue cuando le preguntaron si considera regresar a la carrera presidencial en 2027. Sin anunciar una candidatura, la exmandataria respondió: «Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?». La posibilidad está condicionada a que consiga revertir la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos que recibió en la causa Vialidad.
Durante el reportaje también volvió a rechazar las acusaciones de corrupción y cuestionó el funcionamiento del Poder Judicial argentino. Sostuvo que su condena tiene motivaciones políticas y que fue responsabilizada injustamente por decisiones tomadas durante su gobierno. Además, junto con su abogado Rafael Valim, impulsa una presentación ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas para que revise su caso por presuntas violaciones a sus garantías judiciales.
La dirigente también afirmó que el país atraviesa un escenario de malestar social por la situación económica y cuestionó las políticas del Gobierno hacia los sectores más vulnerables.
En ese contexto, planteó que la oposición debe construir una alternativa con propuestas concretas y no limitarse a enfrentar discursivamente al oficialismo.

La autocrítica por la derrota electoral
En otro tramo de la entrevista, Kirchner hizo una autocrítica sobre la derrota electoral del peronismo en 2023 y reconoció que su propio espacio político contribuyó a ese resultado. Al referirse al gobierno de Alberto Fernández, del que fue vicepresidenta, señaló que la inflación del 211% y el deterioro económico afectaron la relación de la sociedad con el trabajo. «Se produjo un colapso en la cultura laboral», sostuvo. También explicó que muchos trabajadores sentían que, pese a cumplir jornadas de ocho horas y afrontar largos viajes, ganaban lo mismo o menos que personas que recibían asistencia estatal.
La exmandataria tampoco ahorró críticas a la gestión de Javier Milei. «Muchos argentinos están frustrados porque sus vidas no han mejorado, su dinero no les alcanza hasta fin de mes y ven un gobierno que no solo no hace nada por los pobres, sino que los ataca activamente», afirmó. En ese sentido, planteó que los sectores progresistas deben comprender el malestar social y presentar alternativas creíbles, con propuestas que puedan llevarse a la práctica y que atiendan especialmente los problemas económicos cotidianos y el endeudamiento de las familias.
Su pronóstico sobre Donald Trump
La política internacional también tuvo un lugar destacado en la conversación. Kirchner anticipó que Donald Trump y el Partido Republicano sufrirán una derrota en las elecciones legislativas de medio término que se realizarán este martes en Estados Unidos.
«La historia no se escribe en línea recta», sostuvo la expresidenta al referirse a los avances y retrocesos de los movimientos políticos. También expresó su expectativa de que el resultado electoral estadounidense impulse una nueva ola progresista.
En otro momento recordó su vínculo con Luiz Inácio Lula da Silva y contó que el presidente brasileño le transmitió un consejo durante una visita: «Haz ejercicio y no te deprimas». Lula estuvo 580 días detenido antes de que sus condenas fueran anuladas y regresara a la Presidencia de Brasil.

Cómo es su vida bajo arresto domiciliario
La entrevista también incluyó detalles de la rutina que mantiene en su departamento. Kirchner contó que hace actividad física entre cuatro y cinco veces por semana, estudia inglés y chino, lee y sigue las noticias internacionales por televisión.
Además, señaló que uno de los aspectos más difíciles de su situación es no poder compartir sus pensamientos con amigos y dirigentes políticos. Tiene permitido recibir visitas durante cuatro horas semanales, distribuidas en dos días, y manifestó sospechas de que sus comunicaciones telefónicas son monitoreadas.
El reportaje de The Washington Post, el primero que concede a un medio internacional desde que quedó firme su condena, puso nuevamente en circulación sus definiciones sobre la Justicia, el rumbo del país y el futuro del peronismo. Pero también dejó una frase que seguramente tendrá repercusión en la discusión política de cara a 2027: la posibilidad de volver a competir por la Presidencia si recupera sus derechos políticos.


