Las familias que envían a sus hijos a colegios privados bonaerenses deberán afrontar nuevas subas en las cuotas durante los últimos dos meses del año. Los aranceles podrán aumentar hasta un 3% en noviembre y otro 3% en diciembre, con diferencias según el nivel educativo y el aporte estatal que recibe cada institución.
La actualización alcanzará a los establecimientos de gestión privada que cuentan con subvención del Estado provincial. Los nuevos valores serán topes máximos, por lo que cada colegio podrá cobrar por debajo de esos montos.
En las instituciones que reciben el 100% de aporte estatal, los valores máximos de noviembre serán de $39.210 para inicial y primario, $43.230 para secundaria, $49.850 para escuelas técnicas, agrarias y de arte, y $56.490 para el nivel superior.
En diciembre, esos topes pasarán a $40.380, $44.520, $51.340 y $58.180, respectivamente.
En los establecimientos con un 40% de subvención estatal, las cuotas máximas de diciembre llegarán a $182.660 para inicial y primario, $237.360 para secundaria, $271.650 para escuelas técnicas, agrarias y de arte, y $231.850 para el nivel superior.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires autorizó los incrementos luego de los acuerdos salariales alcanzados con los docentes. La medida fue comunicada por la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (AIEPA), que había solicitado una actualización de los aranceles ante la Dirección General de Cultura y Educación.
Sin embargo, desde la entidad advirtieron que las subas no alcanzan para compensar todos los costos que afrontan los establecimientos. Según sus estimaciones, las diferencias acumuladas equivalen aproximadamente al 25% de los ingresos de una cuota mensual.
Martín Zurita, secretario ejecutivo de AIEPA, explicó que los colegios deben afrontar los aumentos salariales antes de poder trasladarlos a los aranceles y que no pueden recuperar esas diferencias mediante cobros retroactivos.
La asociación también expresó preocupación por enero y febrero de 2027, cuando las instituciones deberán afrontar gastos salariales durante el receso de verano sin contar con los ingresos habituales de las cuotas.


