Ciento cuatro líneas de colectivos que circulan por el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) podrían reducir sus frecuencias si no se resuelve el conflicto económico que atraviesa el sector. La medida afectaría a miles de pasajeros que utilizan el transporte público todos los días.

El reclamo fue presentado por cuatro cámaras empresarias, que advierten que los ingresos actuales no alcanzan para cubrir los costos de funcionamiento. Según sostienen, existe un desfasaje de $40.000 millones en los fondos previstos entre junio y octubre que todavía no fue compensado.

Uno de los puntos centrales de la discusión es el valor del boleto. Según las cifras difundidas por el sector, la tarifa mínima de las líneas nacionales es de $742,81, mientras que el costo real del viaje sin subsidios se calcula en $2.494,13. Las empresas sostienen que la diferencia dificulta mantener las prestaciones.

El conflicto alcanza a 104 líneas de jurisdicción nacional que conectan la Ciudad de Buenos Aires con distintos puntos del conurbano bonaerense. Las compañías advirtieron que podrían disminuir progresivamente las frecuencias si no obtienen respuestas, aunque por el momento no anunciaron una paralización total.