Dos jóvenes resultaron gravemente heridas por disparos policiales durante una persecución de seis kilómetros por la Ruta Nacional 8, en Arrecifes. Celeste, de 21 años, recibió dos balazos y debieron extirparle un riñón; Maite también fue operada tras recibir un disparo. Los dos policías que participaron del procedimiento fueron desafectados mientras avanzan las investigaciones judicial y administrativa.
El episodio ocurrió durante la madrugada del domingo, cuando efectivos que realizaban tareas de prevención intentaron identificar un Volkswagen Gol blanco con vidrios polarizados en la esquina de la avenida Merlassino y Roque Sáenz Peña. En el vehículo viajaban seis personas oriundas de Pergamino, tres varones y tres mujeres, que regresaban de un baile.
Según el reporte de la Secretaría de Seguridad de Arrecifes, el conductor no acató la orden de detenerse y escapó mediante maniobras sinuosas y tramos en contramano. La persecución involucró a efectivos de la Policía Comunal, la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SubDDI) y el Grupo de Apoyo Departamental (GAD).
El seguimiento se extendió por unos seis kilómetros y terminó a la altura del kilómetro 180 de la Ruta Nacional 8. Durante el operativo, los policías dispararon contra el automóvil. Cuando lograron interceptarlo, encontraron impactos de bala en la carrocería y descubrieron que dos de las jóvenes que viajaban en la parte trasera habían sido alcanzadas por los proyectiles.
DRAMÁTICO ESTADO DE SALUD
Celeste recibió dos disparos. Uno de los proyectiles le provocó lesiones graves que obligaron a los médicos a extirparle un riñón. También sufrió daños en otros órganos y estructuras internas, entre ellos el intestino delgado, el duodeno, el estómago y la arteria cava, según contó su madre, Elsa
La joven permanecía estable después de la operación, aunque su estado seguía siendo delicado. “Está luchando para seguir viviendo”, expresó su madre al describir la situación.
Maite, la otra víctima, recibió un disparo que quedó alojado en el sacro. También fue operada y, de acuerdo con la información aportada por la familia de Celeste, se encontraba estable.
Las dos fueron trasladadas inicialmente al Hospital Santa Francisca Romana de Arrecifes. Maite fue derivada posteriormente al Hospital San José de Pergamino para continuar con su atención médica.
DENUNCIA DE LA FAMILIA
Elsa relató que su hija había salido a cenar con Maite y luego se sumó a una salida con amigos. Según su testimonio, las jóvenes que viajaban como acompañantes le pidieron reiteradamente al conductor que detuviera el vehículo durante la persecución. Incluso, habrían intentado accionar el freno de mano.
La mujer reconoció que el conductor actuó mal al escapar del control policial, pero cuestionó que los efectivos hayan disparado contra el automóvil con las pasajeras adentro. También sostuvo que el vehículo habría sido embestido por un patrullero para detener su marcha.
“Mi hija no iba al volante, entonces ella no tenía manera de decidir”, señaló Elsa, al remarcar que Celeste no conducía el Volkswagen Gol ni había decidido evadir el control.
La madre también contó que su hija estudia para ser maestra jardinera y buscaba trabajo. La salida nocturna había sido una ocasión especial para la joven, según explicó.


